Esta es la historia de 2 agricultores que se encuentran en la cantina de su pueblo. Sus nombres: Nemesio y Ambrosio.
Nemesio le dice a Ambrosio:
«¿Finalmente qué sembraste este año?»
Ambrosio le contesta:
«Pensaba sembrar papas, pero me estuve informando y se esperaba un clima muy malo y al final no las sembré»
Nemesio dice: Ok.
Ambrosio:
«Luego pensé en sembrar trigo, pero me dijeron que iba a haber exceso de producción y me eché para atrás»
Nemesio dice: Ok.
Ambrosio:
«El pimiento era otra opción, pero me daban miedo las plagas»
Nemesio dice: Ok.
Ambrosio:
«Y la zanahoria la estaban pagando muy mal»
Nemesio:
«¿Y entonces?»
Ambrosio:
«Pues he tomado una decisión segura y sin mucho riesgo, y este año no he sembrado nada»
No esperes cosechar lo que nunca sembraste
Esto no es un cuento, ni es un chiste, es una historia basada en hechos reales.
¿Cuántas veces dejamos de tomar decisiones por miedos injustificados?
Pasamos mucho tiempo pensando en cosas que nunca van a suceder
En la vida puede que siembres algo y se te estropee la cosecha, pero hay una verdad incontestable:
Si no siembras, no esperes a cosechar.
La peor decisión es la que no se toma.
Es mejor tomar Acción Imperfecta Que la Perfecta Inacción
Mejor Hecho que Perfecto
Si no tienes vergüenza de la primera versión de tu producto entonces lo has lanzado muy tarde.
¿Y qué opinas de esta historia?



