El servicio se ha convertido en un campo de batalla clave para la diferenciación. Pero ¿cómo se construye un servicio que realmente marque la diferencia y se mantenga en el tiempo? La respuesta no está en intentar ser excelente en todo, sino en tomar decisiones estratégicas, incluso difíciles, para enfocarse en lo que realmente importa.
Frances Frei y Anne Morriss, autoras del libro Uncommon Service, nos proponen un enfoque revolucionario para diseñar servicios que no solo sorprendan al cliente, sino que también sean sostenibles y rentables para la empresa. El corazón de su propuesta se resume en una ecuación simple pero poderosa:
Excelencia en el servicio = Diseño × Cultura
Este artículo, explora el significado profundo de esta fórmula y cómo puede aplicarse en la realidad de cualquier empresa que busque sobresalir.
No se puede ser excelente en todo
El primer paso hacia la excelencia es aceptar una verdad incómoda: no podemos ofrecer un servicio excelente en todos los aspectos. Las empresas ganadoras eligen estratégicamente dónde sobresalir y dónde están dispuestas a ser simplemente promedio.
Esta decisión es contraintuitiva para muchos líderes, que creen que la excelencia total es la meta. Sin embargo, intentar sobresalir en todo suele llevar a operaciones sobrecargadas, costos insostenibles y frustración del cliente cuando las promesas no se cumplen.
“La diferenciación requiere sacrificio. No se trata de hacerlo todo bien, sino de hacerlo bien donde cuenta.”
Frances Frei
Diseño: El servicio no ocurre por accidente
El diseño en esta fórmula se refiere a cómo la empresa estructura deliberadamente sus operaciones, procesos, roles y canales para entregar la experiencia deseada. Nada queda al azar.
Un buen diseño implica responder a preguntas como:
- ¿Qué define la excelencia para nuestros clientes? ¿Es velocidad, amabilidad, personalización, bajo precio?
- ¿Cómo vamos a financiar esa excelencia? ¿A través del precio? ¿Automatizando tareas que ahora hace el cliente?
- ¿Qué tareas deben asumir los empleados? ¿Y los propios clientes?
📌 Caso Zipcar: diseño centrado en la comunidad
Zipcar no solo renta autos compartidos. Su éxito se debe a un diseño que integra al cliente en el sistema operativo del servicio: deben devolver el auto limpio, con gasolina y a tiempo. Para lograr esto, Zipcar no implementa castigos. En lugar de eso, crea una cultura de comunidad donde todos comprenden que el servicio solo funciona si cada uno cumple su rol. Ese es diseño inteligente.
Cultura: Porque el diseño sin personas no funciona
Un sistema de servicio puede estar perfectamente diseñado, pero si las personas que lo ejecutan no están alineadas, el sistema colapsa. Aquí entra la cultura.
Cultura no es solo “cómo se siente” la empresa. En el contexto de Uncommon Service, la cultura es un sistema de comportamientos esperados, reforzados por selección, entrenamiento e incentivos. Es la forma en que se asegura que los empleados actúen de manera coherente con la propuesta de valor.
“La cultura no se improvisa, se diseña al igual que las operaciones.”
Anne Morriss
📌 Caso Starbucks: entrenar al cliente también es cultura
Starbucks educa a sus clientes a través del lenguaje de los tamaños de vasos y combinaciones personalizadas. Este “entrenamiento al cliente” reduce fricciones y hace que el cliente participe del sistema con fluidez. Starbucks no solo entrena baristas; también entrena consumidores. Ese es un aspecto cultural que refuerza su propuesta de servicio.
Clientes como parte del sistema de producción
Otro concepto transformador del libro es que los clientes son parte activa del sistema de producción del servicio, no solo receptores pasivos. Esto implica diseñar la experiencia pensando en que el cliente pueda cumplir su rol eficientemente.
Un ejemplo notable es Magazine Luiza, retail brasileño que creó tiendas virtuales para clientes rurales y analfabetos digitales. Les enseñaron a usar computadoras, ofrecieron clases de cocina e inglés, y adaptaron la frecuencia de pagos a la estacionalidad de los ingresos. Esto es excelencia diseñada con empatía y pragmatismo.
La verdadera ventaja competitiva: un modelo operativo coherente
Uncommon Service no propone una “táctica de atención al cliente”. Propone un modelo operativo integrado, en el que diseño, cultura, talento y decisiones estratégicas se alinean para crear un servicio excelente y rentable.
Esta integración convierte al servicio en una ventaja competitiva sostenible, no en un área reactiva que solo aparece cuando hay problemas.
Conclusiones
- La excelencia en el servicio no es una casualidad. Es una decisión.
- Elige dónde sobresaldrás y dónde estarás dispuesto a ser promedio.
- Diseña operaciones que respalden esas decisiones.
- Construye una cultura que alinee a tu gente con el servicio que prometes.
- Integra al cliente como parte activa de tu sistema.
PD: Muchos empresarios intentan mejorar su servicio sin cambiar su modelo operativo. Ese es el error. Uncommon Service nos invita a repensar todo el sistema: diseño + cultura. Solo así se puede ofrecer un servicio realmente extraordinario y sostenible.



